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Diario de Ruta@s de MJCamina

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Aquí mantenemos un orden cronológico de las actividades durante la temporada 2022-2023, para nosotros la misma comienza después de la festividad de la Santina (08/09/2022).


¡Vamos a por la actual!


(Bosque de Moal)

Noviembre

 

Nuestra siguiente ruta en compañía de los amigos que visitamos Muniellos, será ir por el bosque de Moal y subir hasta la peña Muncó. Nosotros ya la conocemos pero Ellos ninguno ha estado y además haremos una cima para que nuestru amigu Santín pueda añadirla a sus ya incontables cimas. Así que después del desayuno, cogemos bocata y nos vamos hasta Moal, donde aparcaremos los coches en el pequeñu y guapu aparcamientu que tienen y desde donde sale la ruta del: "Bosque de Moal"

(Toda gallaspera se asoma para que no la pisemos)

(Comenzamos la subida a la Peña Muncó)

Nos preparamos y salimos del propiu aparcamiento siguiendo la señalización de la ruta. Nos volvemos a encontrar con el camín anegau de agua, el ríachuelu que sale de un prau campea por sus anchas en el camín, pero nosotros sin problemas todos llevamos buen calzao, aunque procuramos no meternos de lleno en el agua, lo sorteamos unas veces mejor que otras. Luego toca comenzar a subir con cuidadín el terreno se encuentra resbalosu por la cantidad de agua que baja por la zona. Llegamos al collau y nos desviamos a nuestra izquierda por la ladera arriba en busca de la cumbre de Peña Muncó.

(Una foto de chicas con nuestru acompañante ocasional)

(Ahora todos juntos y el protagonista del día en primer planu)

El cielo está un tanto gris, pero nos deja ver todo lo que nuestros ojos alcanzan a ver en la zona. Tratamos de reconocer las cumbres de la zona, pero son muchas y no las conocemos todas, ¡habrá que ir más veces!. Facemos cumbre y con nosotros nuestru compañeru ocasional del día. Un gran mastín que nos acompaña desde el aparcamientu. Debe estar acostumbrau a subir, ya que se coloca para las fotos y todos. En la cumbre nos sale un aire fríu, así que nos abrigamos y enseguida nos ponemos en marcha una vez que sacamos les fotos.

(El también se coloca para la foto)

(Las altas cumbres se encuentran con algo de nieve)

Bajamos de la peña y volvemos a coger la ruta del bosque. Nuestru acompañante se pone tranquilamente a que le saquemos fotos. El bosque está preciosu. Antes de ir al mirador de Montecín, nos metemos a nuestra izquierda para ir hasta la Braña Moncó. Disfrutamos de la zona viendo la cantidad de ejemplares de fayes (hayas) que existen en el lugar, unes muy retorcies faciendo verdaderes figures en las cuales nos recreamos para saber que vemos cada uno. Llegamos a la braña y decidimos comer en el lugar. Vemos que el refugio sigue abiertu y cuidau, lo cual nos alegra, ya que en caso de que el tiempu cambie o faiga fríu siempre te puedes cobijar pa comer el bocata. Aquí Santín, quería ir hasta una cumbre cercana, pero enseguida desistió, los grandes piornales no le dejaban avanzar y desde lo alto vería tanto como desde la braña. Una buena decisión tomada. Comemos el bocata y de nuevo en marcha ¡ah! decir que subiendo hacía la braña hay una guapa fuente un poco escondia en el bosque pero señalizada.

(Foto en el mirador de Montecín)

(Disfrutando en la bajada del bosque de Moal)

Deshacemos el camino desde la braña Moncó hasta el mirador de Montecin. Volvemos a sacar foto de grupo y después de tratar de reconocer de nuevo cumbres del lugar, nos vamos bosque abajo. Disfrutamos de lo lindo, el suelu completamente alfombrau de hoja seca nos fai el caminar más alegre con su sonido al pisales. La verdad que ye todo un lujo caminar por el lugar. Los últimos resquicios del otoño nos acompañan y nos encanta. No sabemos para donde mirar y fotografiar, hay muchas cosas formas y los riachuelos nos dejan guapes estampes. Salimos a la carretera que une Moal con Tablizas, y de ahí de nuevo al aparcamiento.

Nuestro acompañante del día sigue allí, una señora del lugar nos dice que si lu queremos, pues al parecer alguien lo abandonó en el pueblu y entre todos lu están alimentando. Le decimos que lo sentimos, pero creemos que ye un perru pa tar más en un pueblu que vivir en un pisu, ¡demasiado grande! Una pena que se emperren en tener perros y después los abandonen en cualquier parte.

La ruta ya está acabada, pero no así la jornada. Ahora nos queda ir hasta donde estamos alojados, una duchina, cambiu de ropa, tomar algo y una buena cena en el lugar y tertulia del día. Decir que todos estábamos muy contentos de la ruta, la hemos hecho sin prisa, pero sin pausa. Los horarios no nos agobiaban para acabar y todos coincidimos que nos gustó más que Muniellos. Nosotros así lo vimos la primera vez que aquí vinimos y así lo seguimos viendo.


(De nuevo visita a Muniellos)

Noviembre

 

Bueno como teníamos concertada visita a Muniellos, cosa que se encargó nuestru amigu Carlos. Nos reunimos todos los que ibamos a ir el día anterior. Ya sabéis la visita comienza a las 9:30, por ser horario de invierno y termina a las 5 de la tarde. Un poco justillo pero por esa razón decidimos hospedarnos en La Regla y así no tener que hacer el viaje de un tirón, ya que seríamos de Asturies y León los que nos reuniriamos para facer la ruta.

(Foto del grupo a la entrada de la ruta)

(A pesar de ser últimos de noviembre, la zona estaba perguapa)

Desayunamos y para Tablizas que nos vamos, puntuales a la hora de apertura allí estábamos. Facemos la foto de grupo y nos ponemos en marcha. Sopesamos si facer la ruta larga, pero en vista de lo guapo que estaba la zona del ríu, el cual nos sorprendió la cantidad de agua que llevaba, para lo poco que había llovido en todo el otoño. Así que, si foto por aquí, foto por allá, nun dabimos pie a seguir caminando, cualquier rincón nos parecía guapu. Pero había que seguir y el camín cada vez se ponía más feu.

(Una fotuca de las chicas que siempre presta)

(Salvando el ríu por uno de los tantos puentes que existen)

La verdad que no sólo el ríu llevaba agua, sino que el camín talmente parecía otru ríu. Lo encontramos un tanto deteriorau, había que dir salvando la cantidad de agua que por él se metía, faciendo que nuestru caminar fuese más lento de lo que teníamos pensao. ¡Menos mal que los puentes están en pie!, sino no sé como salvaríamos la cantidad de veces que hay que cruzar el ríu, un poco más de agua y no sé yo...

(Aún queda algo de color otoñal)

(Regueru que hay que cruzar en el camín que lleva a la laguna)

Recordábamos que el camín yera pindiu, pero les otres veces que por aquí estuvimos no tenía nada de agua en él. El río se llevó un trozu del camín y la variante nos fai subir por un pedreru y después bajalu. Todos pensamos que casi sería mejor que hubiesen tirado unes grandes piedres en el lugar y facer un pasu, pues a la vez que nosotros ibamos por arriba, una chica cruzaba la zona del ríu, con caída incluida, pero lo peor era que se podría desprender una piedra al nosotros ir por la zona de arriba y haber tenido algún percance. Creemos que lo mejor sería una opción o la otra, para que no hubiese problemas. Pero bueno nosotros no sabemos de eses coses, tan sólo buscamos la seguridad en la ruta.

(Laguna de la Isla)

(Foto de grupo en la zona de la laguna de La Isla)

El avance hacía la primera laguna, la de la Isla, nos resultó también algo estresante, pues vemos que el reloj no para y las horas van pasando, unido al estrecho camín más los regueros que tuvimos que salvar para poder llegar a ella, nos lo ponían más díficil. Miramos la hora imposible llegar a las siguientes lagunas, menos el facer el recorrido llamado "largo". Unes fotos, un poco de comida y bebida y para abajo como alma que lleva el diablu.

No sé si os pasa a vosotros, pero cuanta más prisa nos dabamos en bajar para llegar a la hora, más parecía que el camín se hacía más largu y más dificultosu. Les piedres mojaes nos hacían resbalar y había que asegurar los pasos. Llegamos a la zona del ríu, sopesamos si ir por arriba, pero el reloj diba a toda pastilla. Así que con todo cuidadín y viendo que teníamos buenos agarres pasamos la zona, para la subida no lo vimos tan claro. Llegamos con la repiración ya que no podíamos, la chica del parque nos apuraba, ¡uff fía. el tiempu nun da pa más!, si se quiere disfrutar del bosque no se puede dir a toda máquina. Nos cambiamos a todo correr, subir a los coches y fuera de la portilla que la chica tenía que cerrar. ¡uff! ¿qué van a coger allí, o entrar si no hay nada?.

Nos marchamos un tanto decepcionaos, pues nosotros recordamos que las otras veces entramos media hora antes y salimos también media más tarde de lo que tienen ahora, ¡ahh y también era horario de inviernu! Mañana será otru dia y nos desquitaremos con la ruta que tenemos prevista. Creemos que la visita tendría que tener un horario un poco más ampliu, un bosque no se puede visitar a la carrera. ¡Menos mal que tuvimos buen tiempu!


(Conociendo una braña singular)

Noviembre

 

Hoy nos acercamos al Conceyu de Cangues del Narcea, pasaremos un par de días en él, aprovechando que tenemos visita concertada con unos amigos para visitar Muniellos. Nosotros iremos por la mañana y aprovecharemos para visitar una braña singular por la zona. La braña Las Viñas, donde hoy por hoy existen hórreos en ella, pues junto con la de Senra, en el Conceyu de Yernes y Tameza, deben ser les úniques que tienen estes construcciones ancestrales.

(Subimos por la carretera hasta el pueblu)

(Hórreos, paneres y otres construcciones en La Viña, en la otra vera del ríu)

Salimos de casa con buen tiempu, pero según vamos avanzando hacía Cangues de Narcea, vemos que el cielu ta más nublau e incluso comienza llover. Pero tenemos esperanzes en que llegando pare, ya que todavía nos quedan algunos kilómetros. Al llegar a Cangas llueve con gracia, así que decidimos parar a tomar un cafetín, esperando que escampara. Damos un paseo por la zona cuando ya parez que deja de llover y nos vamos hasta la Regla, donde tenemos la reserva de habitación. Les decimos que ya hemos llegado, pero que no tengan prisa que vamos a pinchar algo e ir a dar una vueltina por la zona, mientras llegan nuestros compañeros, cosa que nos agradecen ya que en esos momentos tienen mucho follón, con les comides. Después nos vamos en dirección al pueblo La Viña, donde dejamos el coche en la carretera, pues intuimos que por la posición del mismu poco aparcamiento habrá.

(Mirando las terrazas que hay en el terreno)

(Contemplando la guapa y singular braña Las Viñas con sus hórreos)

Subimos por asfalto los docientos metros que nos separan del pueblu, acertamos a dejar el coche abajo, la estrecha carretera aún lo es más en la zona de les cases y poco terreno hay para dejar coche o casi nada, pues lo poco que vemos está delante de las casas. Saludamos a una señora del lugar y a un guapu perrín que nos sal a que lu acariciemos. Luego cogemos una pista que sal del pueblu y tranquilamente vamos subiendo, el sol fai actu de presencia y tenemos que quitar algo de ropa. Nos llaman la atención unes terrazes en el terreno que tenemo enfrente, creemos que serían terrenos de viñas o de centeno, también de cualquier otra cosa pues la inclinación del mismu nun da pa otra cosa.

Nos acompañan dos perrinos del pueblu, por más que lo echamos para abajo no hay manera. Así que en su compañía llegamos a la braña. La cual nos encanta y nos sorprende que todas sus construcciones esten en pie, incluidos los hórreos. Nos alegra un montón, esperemos que sigan así por muchu tiempu. La verdad que la braña se encuentra en un lugar que tien muy buenes vistes. Sacamos unes cuantes fotos y con les mismes nos vamos para abajo con nuestros acompañantes.

No había manera de que se quedaran en el pueblu, nos siguieron hasta la carretera, donde nos encontramos con unas vecinas de Vega de Horru, que nos dijeron que teníamos que ir a conocer su braña, pero hoy ya no nos daba tiempu, ya sabéis la luz solar en esti mes se apaga primero. Nos vamos muy contentos y aprovechando aún la luz, hay obra en la carretera y queremos pasar de día. Otru lugar con mucho encantu de nuestra Tierrina.


(Un paseo por el Gumial)

Noviembre

 

El tiempu taba que así que asa, ni bueno ni malo, eso sí seguía el calor raru en la Tierrina. Así que decidimos dir a dar un paseín por bosque del Gumial, tan sólo para disfrutar de él y ver si el río llevaba algo de agua y sus cascaes taben guapes, pues la falta de lluvia fai que el otoño se retrase y los ríos bajen bastante menguaos de agua. Así que nos vamos hasta Cuevas donde tomaremos el cafetín y dejaremos el coche aparcau. Luego un tramu por la carretera hasta la entrada de la pista que nos lleva al bosque del Gumial y a caminar se ha dicho.

(El bosque a pesar de todo va cogiendo color)

(Una vista al valle)

No sabemos cuantes veces ya visitamos esti perguapu bosque, pero siempre nos gusta facei una visitina, ya sea en primavera, verano, otoño o invierno. En esta ocasión toca en esti extrañu otoño del 2022, con poca agua y exceso de temperatura, pues aún no hemos bajado de los 22 grados, cosa un tanto extrana en La Tierrina. Pero hay que disfrutar sea como sea, el Alto Aller, se presenta con sus colores otoñales y hay que recrear la vista. Ye la primera vez que encontramos el camín totalmente secu, además de que nun llueve, les temperatures altes, lleva ya unos días tirando el airón del sur, esi que todo lo seca.

(La señalización creo que está demás, con seguir el camín nun hay perdida)

(Una de les zones que nos encanta del Gumial)

A pesar de que la ruta nun tien perdida, ya que una vez que cruces el ríu San Isidro por el puente, ahora de hormigón, antaño un guapu puente de travieses muy artesanal, ye todo seguir el camín, vemos que hay exceso de señalización, pues aquí o sigues camín arriba o abajo según vayas faciendo la ruta, o sino nun te queda otra que dir pal ríu o metete en el bosque, cosa que no recomendamos, ya que el caminin hasta la braña del Gumial ta perfectu. Tien rincones perguapos con les piedres llenes de mofo musgo) y el camín alfombrau con les hojes recién caides.

(Nos desviamos hacía el ríu Alba o Gumial a sacar fotos)

(Otra guapa cascada con agues limpies y cantarines)

Nosotros hoy no fadremos todo el tramu hasta la braña, sino que nos quedaremos un poco más abajo, disfrutando y fotografiando les guapes cascades del ríu Alba o Gumial. Hoy venimos a eso a fotografiar el bosque y sus aguas.

Decir que, aunque se hable de bosque, esti nun ye de los que van todo en llano, sino que ye too pa'riba, en subida pindia. La cual después hay que bajar. Siendo el camín cuestu, fai que te vayas fijando más en los rincones del bosque, tien varios tramos preciosos, con les piedres llenes de mofo y el camín recién alfombrau. Tiramos un buen ratu sacando fotos y después ya retiramos, hay subimos después de comer y ya sabéis la luz del otoño dura poco. Comienza a enfrescar un poco y hay que marchar. Llegamos a Cuevas y tomamos algo, en esta ocasión ya dentro, pues el aire del otoño se deja notar en el lugar.

Un guapu paseo por el nuestru Conceyu de Aller, en uno de sus tantos bosques y al que siempre le echamos un güeyu cuando subimos carretera arriba del puertu. Hoy el atardecer sobre sus fayes ye preciosu. Ahora toca marchar en dirección al hogar con les cámares llenes de fotos otoñales del Gumial.


(Unquera-Vidiago por el Camino del Norte)

Noviembre

 

En nuestras caminatas de los Caminos de Santigo, teníamos en mente comenzar el Camino del Norte con nuestru amigu Alfonso, circustancies de la vida, nos faen retrasar esi momento. Pero comentando con él, otra posibilidad de facelu tranquilamente sin prises y sin agobios, nos dijo que le parecía perfecto. Lo fadremos por etapas, no todo seguido, por lo tanto daremos comienzu del mismu en Unquera en nuestra vecina Cantabria. Llevaremos el coche hasta Vidiago, tomaremos el tren (en esta ocasión el bus) hasta Unquera y desde allí comenzaremos nuestru caminar. Iremos desde la estación de Feve hasta el puente que separa Unquera de Bustio y allí daremos comienzu nuestru especial Camino del Norte.

(El mapa lo dice bien claro, hay que cruzar el puente)

(Una maravilla de palacio, donde sellaremos nuestra credencial)

Algunos os preguntaréis el por qué de la bandera de Cantabria, muy sencillo nuestru camín comienza en nuestra querida Unquera, si esa la de les corbates que tanto nos gusten. Aquí pondremos nuestru primer sello en la credencial de peregrino, pasau el puente pondremos otru en Bustio, si estos no son de albergues ni iglesias, pero ambos están cerrados, así que mejor que dejar constancia en nuestra credencial que el sitiu donde compramos les corbates de Unquera y un comercio de Bustio. Seguimos nuestru caminar en dirección a Colombres, donde sellaremos en el guapu palacio de Indianos, ¡qué sellu más guapu!. Nosotros ye la segunda vez que realizaremos el Camino del Norte, aunque antes hemos realizado el Camino de la Costa, también partiendo de Unquera y yendo hasta la otra punta, hasta cruzar el puente de Los Santos en nuestra vecina y querida Galicia. En esta ocasión fadremos todes les etapesdel Camino de Santiago con nuestru amigu Alfonso. Así que ya sabéis esta es nuestra primera y especial etapa. Bajando de Colombres nos encontramos con nuestru amigu Rai, el cual estaban hacíando una ruta bicicleta ¡nos prestó un montón!

(El camino sigue en dirección a la estación)

(La señalización unes veces nos acompaña otres nun hay quien la encuentre)

Salimos de Colombre en dirección a La Peral, por aquí al pasar nos da pena ver su famosu restaurante cerrau, ¡cuantes veces vinimos a él estando de vacaciones en Vidiago! pero... Seguimos en dirección a la estación y seguimos nuestru caminar hacía la playa de la Franca. En esti tramu el Camín sigue por la carretera, nosotros la dejaremos y cruzaremos la carretera y por encima de les vies del tren en la zona de Santiuste. Desde lejos vemos que los bufones echan agua. Nos cruzamos con un pescador y nos dice que la mar cambió completamente, que pasó de estar tranquila a subir demasiao y por eso salen los bufones, que tengamos cuidao. Le damos les gracies y nos quedamos maravillaos con les coses que nos ofrece la Naturaleza. Nuestru amigu Alfonso, que nunca había visto estos, se quedó sin palabres.

(Bufones de Santiuste)

(Iglesia de Buelna, como veis cerrada también)

Disfrutamos un montón de los bufones de Santiuste, tanto que cuando nos dimos cuenta ya yera la hora de comer. Como taba tan bueno buscamos un sitiu apartau pa que el agua de los mismos no nos mojara y comimos tranquilamente al sol de octubre, pero ya sabéis los días acortan y hay que seguir nuestru caminar. Ahora vamos a la vera de la costa por un caminin que nos sacará cerca de la iglesia de Buelna, la cual como todas está cerrada, así que nada de sellar. Pasu por Buelna, todo cerrado, nada de sello. Cogemos la Senda Costera, que ahora les dio algo la cabeza y metieron el Camino por la misma y nos vamos hasta Pendueles. De nuevo nada de sellar, todo pechao. ¡jo, hoy nun hay manera! creo que ya los sellos de hoy están finiquitaos. Muchos recuerdos se nos agolpan en nuestra mente al pasar por Pendueles, años y años veraneando en el camping La Paz de Vidiago es lo que trae.

(Playa de Buelna, hoy con la marea bien alta)

(Solo queda el cierre del gran palacio de Pendueles)

La zona nos trae recuerdos para los tres, pero la imagen de nuestra pequeña sobrina Carmencita corriendo a comer de mi mano, antes de que su hermano Celso y su primo Felipe la alcanzaran llega con toda nitidez a mis ojos, me echo a reir y me dicen: ¿por qué te ries Mary? -mirar parece que estoy viendo a Carmencita protestar, porque la vuelven a alcanzar y diciéndome: Tíaa, pero ¿por qué siempre nos alcanzan?. Recuerdos de veranos imborrables, con el mar Cantábricu bravu, nuestra playa del Camping y nuestru restaurante en Pendueles. Conciendo lugares y gente que siempre quedan con nosotros. Recorremos el borde del camping, todo vacio, se echa en falta el bulliciu de la gente. Ahora toca volver a subir para coger la pista de la senda que nos dejará ya cerca de donde tenemos el coche. Hoy ya no podemos cruzar para el restaurante de Vidiago por donde lo hacíamos. Cosas de la autovia y sus enlaces.

(Salimos de Vidiago, en dirección a la estación que está en Riegu)

En esta ocasión no iremos hasta el restaurante-sidreria El Rubio, donde también pasamos grandes momentos, hoy tiramos hacía la estación de Feve que está en Riegu y ye donde tenemos el coche aparcau. Acabamos muy contentos nuestra primera etapa de nuestru Camin del Norte especial. Ya sabéis, llevamos el coche hasta el punto de llegada y nos vamos en transporte público al punto de partida, caminando tranquilamente y disfrutando de los lugares hasta donde decidimos que acabamos la jornada. Cambio de calzao y algo de ropa y a tomar el cafetín de la tarde pa seguir tertuliando un poco y pensando en la siguiente etapa. Después carretera adelante hasta casa. Ya sabéis el Camino se puede facer como uno quiera, lo importante ye Caminar y conocer lugares. Así que, hasta nuestra próxima etapa.


(Cerro Roblosa)

Noviembre

 

Pues sigue el buen tiempu en La Tierrina, así que hoy quedamos con Celso pa facer ruta. Como él por el Conceyu de Piloña conoz poco le proponemos dir al Cerro Roblosa, esi que nos quedó a nosotros la última vez que por la zona anduvimos, pues en aqulle ocasión tiramos hacía el picu La Ceniza y el Sellón. Así que hoy nos vamos hasta el guapu pueblu de San Martín, donde aparcaremos el coche. Tomaremos el cafetín mañaneru en Infiestu pa luego coger la carretera que sube a la collá de Arniciu, pero nos desviaremos a nuestra izquierda por un ramal que trae San Martín, un cachu antes de llegar a Vegarrionda.

(Por un camín anchu, muy guapu)

(Desde un pequeñu promontorio donde tomamos un poco de fruta)

La carreterina a San Martín, ye de cuidao, aunque nun ye muy pindia ye muy estrecha y tien buena caída, si bajara algún coche nun sé como librariamos. Llegamos al pueblu y aparcamos. Hoy nun hay nadie en el lugar. Subimos hasta el altu del pueblu y salimos por un camín anchu en dirección al arboreto de Caperea, veremos el pueblu desde el camín. Hoy nun hay barro por la zona, por lo menos en los primeros tramos, la falta de agua se va notando cada día más. Subimos tranquilamente hasta un collau donde se encuentran tranquilamente unos asturcones, seguimos nuestru caminar y vemos que donde antaño había un gran chamargu, hoy está seco y la fuente apenas mana agua. Vamos en busca del Camín Real del Sellón. El día ta perguapu pa caminar.

(Subiendo al Cerro Roblosa)

(Dejando atrás una cumbre sin nombre)

Caminamos un buen tramu por el Camín del Sellón, después nos metemos por un caminin estrechu en dirección a un collau y desde allí ya todo por la cumbrera nos vamos hasta la cima del Roblosa. Se nota que los incendios pasados nos dejan el terreno despejao pa llegar a la cumbre, sino creo que sería imposible pasar. Facemos una cumbre sin nombre, por la cumbrera adelante que nos vamos en busca de la cumbre principal. Por aquí tira algo el aire pero se agradece ya que la temperatura pa el mes en que tamos ye bastante alta.

(En la cumbre del Cerro Roblosa)

(En la cumbre de la peña que ta justo encima de San Martin)

Facemos cumbre, sacamos les fotos pertinentes y vemos enfrente nuestra otra pequeña cumbre, es la que está justo encima de San Martín, la cual desde abajo se ve muy fiera pero desde aquí no tanto. Como vamos a pasar justo por la praderia que hay al lau, nos decidimos a bajar en esa dirección, pero ¡uff!, casi hubiese sido mejor dar la vuelta y buscar el Camín del Sellón, pues por esti lau si que taba lleno de cotoyes, les cuales nos pinchaben sin piedad, pero hasta el Real Camín llegamos y luego a la praderia que veíamos. Antes de comer el bocata ficimos cumbre en la peña, ¡la teníamos tan a mano!. Nos bajamos de ella y buscamos donde comer el bocata tranquilamente. Luego retomaríamos la marcha en dirección a San Vicente. Aunque donde una majada perguapa, torceriamos a nuestra izquierda, olvidandonos de la bajada al pueblu. Vemos en dirección a San Martín, que ye donde tenemos el coche.

(Aquí a nuestra izquierda en dirección a San Martín)

La verdad que esto de buscar nuevos territorios cada vez nos sorprenden más les zones de los distintos lugares. En esta en una gran campera encontramos una especie de ermita pequeña con un San Antonio dentro. Nos llamó la atención pues nada habíamos oído hablar de ello. La gran campera existente y que llega una pista nos da a pensar que alguna fiesta habrá en el lugar. Seguimos nuestru caminar, cruzamos una gran portilla y salimos al cruce de pistas. Ahora sólo nos queda dir casi en llano hasta San Martín. Llegamos al pueblu y seguía solitariu, sin nadie. En la otra ocasión encontramos gente en el lugar.

Toca cambiase y acicalase un poco pa quitar el sudor del día. Nos vamos del lugar antes de que la luz natural se marche, hay que salvar la carreterina estrecha. Luego nos paramos en la parrilla El Canalón a tomar algo. Vemos que todavía hay gente acabando de comer, nosotros algo fresquino y a seguir nuestra ruta hasta casa tranquilamente sin prisa. Otru perguapu día por el Conceyu de Piloña, disfrutando y conociendo nuevos sitios. Como siempre decimos. ¡Piloña, volveremos!


(Caminando por el Valle del'Orria)

Noviembre

 

Hoy nos desplazamos al Conceyu de Aller, más exactamente al Alto Aller, nos acompañan nuestru sobrin Celso y nuestru amigo Alfonso. Queremos disfrutar de un guapu paseo por el Valle del'Orria, hay que aprovechar el color del otoño. Una vez que nos reunimos nos vamos en dirección al Conceyu de Aller, donde tomaremos el cafetín mañaneru en Levinco, pa después dir carretera arriba en dirección a Ruabayer (Rio Aller), donde aparcaremos el coche en la entrada del pueblu y comenzaremos nuestru caminar.

(Vamos subiendo tranquilamente por la empiná cuesta)

(Les altes cumbres de la zona se presenten gallasperes)

La mañana se presenta un poco fresquina aunque el sol ya ta presente en lo alto dejando un cielu azul perguapu. Subimos hasta la entrada del pueblu y torcemos por la pista que sal a nuestra derecha, bajando hasta el ríu y siguiendo nuestru caminar por la empiná cuesta que tranquilamente vamos subiendo. Hoy apenas hay castañes por el lugar, esti añu nun fue añu de elles, en una de les ocasiones que por aquí bajamos del Morgao, me lleve una buena saca de elles pa casa, hoy tan sólo cuatro y contaes. Pero toca seguir subiendo y subiendo, la pista cada vez paez que ta más pindia, o ¿será que en les últimes ocasiones la ficimos en bajada?. Pero hay que seguir subiendo hasta llegar a Brañafoz, esa braña tan perguapa que se encuentra por estos lares, nunca nos cansamos de visitala.

(La guapa braña de Brañafoz)

(Seguimos nuestru caminar en busca de les siguientes brañes)

Llegamos a Brañafoz, nuestros acompañantes se quedan admirados del lugar, paz y tranquilidad se respira, aunque nos sal un aire fríu que nos fai abrigamos. Cruzamos la braña y vamos hasta su fría fuente ¡qué bien sabe esti agua!. Ahora toca subir en busca de la ya desaparecida Brañadios y la siguiente, donde cogeremos un camín que sal a nuestra izquierda, hoy no subiremos hasta el collau ni haremos ninguna cumbre, el fuerte viento reinante no nos llama la atención, no tenemos ganes de luchar con él. Así que cogemos el caminin y en guapa travesia por debajo de les cumbres del lugar, llegamos a la siguiente braña, donde ya los restos de sus cabanes nos saludan. El aire sigue tirando fuerte, así que hay que buscar un sitiu entre les ruines de les cabanes, donde poder comer el bocata sin que pasemos muchu fríu. En los restos de una de elles, encontré un guapu sitiu a resguardu del fuerte vientu.

(Desde lo alto admirando el valle, una pena que les cumbres nun ten con su mantu blancu)

(Reflejos en la cabana del Arrañaeiru)

Enseguida acabamos nuestru bocata, el sol se va dejando caer poco a poco y hay que abandonar el lugar. Recogemos todo y nos vamos del lugar, no sin antes echar una güeyá al valle y mirar les altes cumbres con pena ¡no tienen nada de nieve!, esti otoño no quiere nevar, pero ¡qué guapo taria si les cumbres tuviesen su mantu blancu!. Miramos nuestros mapas para ver la mejor manera de bajar hasta la braña de Arrañaeiru. Encontramos un camín que nos deja al lau de les fuentes del Aller. La última vez que por aquí pasamos había una buena nevá. Hoy a pesar de que llevamos muchu tiempu sin llover y que la nieve está mising, les fuentes fluyen con bastante agua. Cruzamos la riega y seguimos nuestru caminar hasta la braña. Un lugar con encanto y que su cabana siempre nos llamó la atención ¿quién eligiria este guapu sitiu?, no lo sabemos, pero si que tuvo un gustu extraordinariu. Su cascada a pesar de la sequía echa bastante agua. Fotos por doquier y sobretodo la del refleju en la ventana de la cabana. Pero a pesar de que nos encanta el lugar, hay que siguir nuestru caminar, les hores van pasando y la luz solar poco a poco se va apagando.

(Ya en la pista de subida en dirección a Rubayer)

Marchamos con pesar, una pena que los días se vayan acortando, la vez que por aquí pasamos en verano estuvimos un buen ratu disfrutando del lugar, pero hoy hay que seguir la marcha, aún nos queda un tramu hasta volver a enlazar con la pista de subida y llegar hasta el pueblu. Y aunque vemos que la luz poco a poco se va apagando en cuanto vemos les cases del pueblu, nos relajamos y vamos tranquilamente, llegando a donde el coche cuando la luz natural nos decía que ya se iba.

De nuevo otru gran día por el nuestru Conceyu, disfrutando de una zona que cada vez nos gusta más. Nuestros compañeros de fatiga marchan encantados. Ahora toca deshacer el tramu en coche, volvemos a parar en Levinco pa tomar la arrancaera del día. Todos muy contentos nos vamos. Pero Conceyu de Aller, ya sabés ¡Volveremos!


(Cantu Ceñal)

Noviembre

 

Muchas veces oimos hablar del CAntu Ceñal, visto fotos de nuetros amigos Paloma y Juan. Le comentó a Félix que algún día tenemos que dir a él, que tien muy buena pinta y que me da la impresión que cerquina anduvimos. Así que una vez que miramos los mapas y vemos por donde queda nos planteamos el ir hasta los lagos. Hoy es el primer día que no hay restricciones de acceso, se presenta con un cielo azul total. Madrugamos y en marcha nos ponemos hacía Cangas de Onis donde tomaremos el cafetín mañaneru y después dirección a los lagos. Hay mucho tráfico, era de preveer, pero subimos ligeros y eso que llevamos un gran autobús delante. Aparcamos en el aparcamientu de Buferrera, el cual está casi vaciu, todos los coses pa la Tiese.

(Desde Entrelagos, los caballos pastan sin inmutarse)

(Ya lu tenemos a la vista)

Nos preparamos y subimos desde Buferrera hasta el mirador de Entrelagos, donde una marabunta de gente allí permanece sacando fotos tanto al Enol, como al Ercina. Pero los más fotografios son unos caballos que allí están tranquilos pastando sin inmutarse por nada. Sacamos la fotos del Enol, con el caballo y nos vamos del lugar. La gente mira nuestras mochilas, pero no se dan cuenta que nosotros vamos más arriba. Bajamos del lugar y cogemos el camín de la derecha del lago Ercina en dirección a la majada las Reblagás. Unos chicos van delante y se quejan del barro, incluso se lavan sus playeron blanquinos, no se dan cuenta que más adelante volverán a encontrar más. Desde la majada vamos a ver el vasu del tercer lago, el del Bricial. Si normalmente ye dificil encontralu con agua esti añu más todavía, ya que la falta de lluvies lo dejan seco, aunque suena algo de agua entrar en él.

(Admirando la zona de Las Tremas)

(Una mirada a les grandes cumbres, una pena que no tengan nada de nieve)

Seguimos camín arriba al lau del regueru el texu, el camín aún conserva tramos empedraos, dejamos a nuestra izquierda otra majada y seguimos hacía arriba en busca de los restos de las majadas existentes en el lugar. Cabanes sin techu, otres aún conservan parte de él, cabanes adosaes a la gran roca que las resguarda de la intemperie y llegamos a una zona preciosa. Unos cuantos meandros surcan la praera, miramos los mapas y nos dicen que estamos en la zona de Las Tremas, veo otra cabana por encima de esti sitiu, parece que t en muy buen estado, la majada del Tolleyu, nos dicen los mapas. Pero hoy no iremos hasta ella, nos iremos hacía la izquierda en busca del collau que nos dará pasu al Cantu Ceñal, aunque desde abajo voy mirando posibles subidas, pero Félix me dice que no, que vamos por la normal. Pues vale, hacía arriba vamos.

(Por la cresta en dirección a la cumbre)

(Pues ya tenemos el Cantu Ceñal en la saca)

Vemos otra majada más también con les cabanes casi todes en el suelu y subimos hacía la cumbre. Se fai de rogar, ya que hay que dir por su cresterio hasta la cumbre principal, aunque sin prisa, hay mucho que admirar desde lo alto. Fotos de un sitiu y otru, una pena que les grandes cumbres no esten vesties de blanco, ¡bueno llegar aquí con nieve también me hubiese gustao!, pero no hay manera de que llegue el agua y la nieve. Volvemos hacía atrás hasta el collau y buscamos donde comer el bocata, con la mirada puesta en la majada Las Bobias, aunque mirando el reloj vemos que en lugar de bajar de las Bobias a los lagos, podíamos seguir en dirección a Belbin, una majada que nos encanta.

(En bajada hacía las Bobias y más allá)

El paisaje nos enseña un color negruzco en varies zones, nos demuestra que fai poco el fueu pasó por allí. Esperemos que enseguida regenere todo. Bajamos a las Bobias y seguimos nuestru caminar en dirección a Belbin, donde el sonido de les cencerres, esquiles y cencerros, inundan el lugar. La majada está llena de ovejes, así que no iremos hasta ella, la contemplaremos desde lo alto y entraremos por su parte izquierda en busca de la pista que nos llevará hasta el mirador del principe, no queremos molestar a los animales, están tan ensimismados que presta velos. Nos cruzamos con un pastor, saludos, él en busca de su ganado y nosotros deshaciendo camino. Un buen ratu tuvimos contemplando la majada Belbin, recordando la de veces que por ella pasamos, cada vez diferente pero nos viene a la mente la vez que la cruzamos hasta el Cantón del Texeu con Santos y Jose, otra que nos viene fue cuando hicimos una raquetada por la zona con Lucia y Jesús, hicimos el muñecu de nieve más grande que se pudiera facer.

Si pudieramos las enumerariamos todas, pero hoy toca abandonar el lugar y seguir rumbo hasta el aparcamientu antes de que la luz solar se vaya. Cosa que nos vuelve a ocurrir de nuevo muy a menudo, ¡volvemos a las viejas costumbres!, en esta ocasión la culpa la tuvo la luna, lunera que salió gallaspera, había que sacai la foto sobre les montañes. Llegar al aparcamientu cuando ya todos se van, bajar la carretera con mucha precaución por si nos sale algún animal, ye todo un previlegio. Así que no nos extraña que volvamos a acabar nuestras rutas con la luz apagada, pero no os preocupeis, en nuestras mochilas porteamos frontales y linternas para si la luz natural se nos va. Volveremos por la zona a conocer más lugares perguapos de los Picos. ¡Ah y con muchu cuidadin!, las simas y grandes furacos aparecen donde menos se lo espera unu, así que siempre atentos a donde ponemos los pies.


(Cromlech de Burbia)

Noviembre

 

La última vez que por Oseja de Sajambre anduvimos, fuimos a visitar su recién estrenau Centro de Interpretación, el cual ya deseabamos que lu abrieran pues siempre que pasabamos veíamos el edificiu recién fechu pero sus puertes sin abrir. Pero en esta ocasión lu encontramos abiertu y la verdad que nos encantó. Allí vimos una foto que nos llamó la atención, un crónlech en la zona. Preguntamos a la chica del Centro y nos dijo que estaba en la zona de Burbia. No muy conocedores de la zona, le enseñamos un mapa y le dijimos que más o menos nos indicara por donde estaba, cosa que fizo sin ningún problema y muy amablemente. Así que con los datos en el bolsu, dejamos pasar los días, pero al final nos fuimos de nuevo hasta Sajambre y después de tomar nuestru cafetín mañaneru, subimos el desfiladeru de Los Beyos y hasta el aparcamientu que hay en la zona de la Pica Ten que nos vamos.

(Saliendo del aparcamientu)

(Menos mal que el Sella baja con poca agua)

Salimos del propiu aparcamientu en busca de la pista que baja cerca del ríu Sella, pero en un momento dau tenemos que cruzalu pa pasar al otru lau. ¡La verdad que menos mal que bajaba menguau!, en casu de que el Sella baje con su caudal bravu no sé si pudiesemos cruzar. En esta ocasión la escasez de lluvies del verano que esti añu 2022 nos trajo, faen que el ríu baje con poco caudal, aunque en tramos baje bravu. Conseguimos pasar y llegar a unes praderies, ahora por elles arriba que nos vamos dejando detrás nuestru a la Pica Ten, y viendo les grandes cumbres que tenemos enfrente como el Niajo y sus compañeros. Cruzamos un guapu bosque y volvemos a salir a otres praderies, donde nos llama la atención un cierre de saneamiento de ganao, pero no vemos pista ninguna que llegue al lugar. Si vemos restos de cabanes, miramos nuestru mapa y nos indica que estamos en la majada de Burbia. Así que comenzamos a buscar el crónlech que nos habían indicao que allí se encontraba.

(Cruzamos un guapu bosque con sus colores otoñales)

(Al fin lu encontramos y peña Beza nos vigila)

La zona nos dejó maravilaos por su gran belleza, ¡qué sitios perguapos!, la verdad que nuestros ancestros sabían buscar guapos sitios. La tranquilidad del lugar nos encantaba, solos allí sin nada de ruidu, tan sólo el trinar de los paxarinos y el sonido del aire en la copa de los árboles, nos hacían queres quedamos en el sitiu, pero ¡oh!, una pequeña picacha salía entre les fayes que teníemos enfrente. Así que como la excursión había sido pequeña y aún yera pronto pa comer el bocata, animé a Félix a dir hasta ella. Bajamos a la majada y nos metemos por un caminín al bosque en dirección a la cumbre, a la cual llegamos enseguida. Nos llamó la atención un pequeño cierre que iba en la cumbrera del bosque, suponemos que para que los animales no bajaran por el otru lau, ya que se veía excesivamente pindiu en su caída hacía el ríu Sella.

(Llegando a la cumbre, abajo la majada Burbia)

(Cumbre de peña sin nombre)

Facemos la cumbre, la verdad aunque no sabemos que nombre tien, ya que los mapas nada nos dicen, tien unes vistes guapisimes. Unes cuantes fotos y volvemos a la majada pa comer el bocata, tranquilamente en el lugar. La verdad porque los días son cortos, pero apetecía quedase allí a psar el ratu e incluso la noche, pero no llevábamos nada para allí descansar, así que, dejamos con pena el lugar y nos vamos por donde vinimos. Llegamos a la aparcamientu cuando unos chicos empezaban la subida a la Pica Ten, aunque el trayecto ye cortu, nos parecía algo tarde ya que sólo quedaba una hora de luz. Pensamos que lo llevarían bien controlado, pues nada nos preguntaron, tan sólo un saludu y tiraron hacía arriba.

Nos cambiamos y nos vamos del lugar, queríamos bajar el puertu antes de que comenzara a oscurecez, la noche nos pilló acabando el desfiladeru de los Beyos, nos paramos a tomar algo en Cangues de Onis y luego ya para casa nos fuimos muy contentos. ¡Cómo presta encontrar coses nueves!

 

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* Aviso: En todos los documentos asociados a www.jfcamina.es, incluidos los Wikilocs, solo tratamos de narrar la experiencia personal vivida al realizar nuestros recorridos. Queda a la responsabilidad de cada uno la utilización correcta del mismo, además de tomar todas las medidas de seguridad apropiadas para cada dificultad, que dependerán de muchas condiciones, entre ellas el estado del terreno, la altitud, la meteorología, etc... así como la preparación tanto técnica como física de las personas que realicen la actividad. También lo relacionado con la legislación administrativa y ambiental del espacio donde nos estamos moviendo..

Si quieres ver los diario de temporadas anteriores mira en el siguiente enlace donde los encontrarás todos:

 


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